Alimentos para protegerse del sol de forma natural

protegerse del sol

¿Quieres conservar tu piel tersa y flexible después del verano? Desde nuestra tienda online de productos ecológicos, te damos unos prácticos consejos para protegerse del sol de forma natural. La piel tiene mucha memoria y una falta de protección ahora, puede ser un terrible error el día de mañana. ¡Toma nota!

¿Cómo protegerse del sol en verano?

Lo más importante es seguir una dieta variada en la que se consuman al menos cinco raciones de vegetales y frutas ecológicas al día. Lo ideal sería tomar tres raciones de verduras y hortalizas, una de ellas cruda, y dos piezas de fruta.

Los albaricoques, las cerezas, el melocotón y el melón son algunas de las frutas que ayudan a la producción de melanina en el cuerpo. Además, desde el Huerto del sol te recomendamos incluir en la dieta el tomate, la sandía, el pimiento rojo y la papaya por su contenido en licopeno, un pigmento vegetal que aporta su característico color a estas hortalizas y frutas, y que ayuda a prevenir el daño que el sol pudiera producir.

La calabaza, las verduras de hoja verde (espinacas, acelga, berro, rúcula…), la zanahoria y los espárragos son ricos en betacaroteno, precursor de la vitamina A y con componentes antioxidantes, por lo que también ayudan a preparar la piel para la exposición solar.

Existe el mito de que comer zanahoria te pone más moreno pero el hecho de consumir zanahoria no produce más melanina, por lo que no hace que nos pongamos más morenos. No obstante, sí que ayuda a protegerse de los rayos.

Para preparar la piel antes de tomar el sol también es importante tener en cuenta todos aquellos alimentos que favorecen la formación de colágeno. Tomar naranjas, limón, pomelo, kiwi, melón y fresas contribuye a la formación de colágeno, muy importante para mantener una piel y unos huesos sanos. La fresa también actúa como protector frente a la radiación UVA, reduciendo el daño que ésta produce sobre el adn de nuestras células.

Tampoco debes olvidar los alimentos ricos en omega-6 y omega-3, ya que son necesarios para la elasticidad de la piel, como el aceite de borraja, el aceite de nueces, el aceite de camelina o el aceite de lino. Otras fuentes naturales de omega-3 son el salmón o la sardina.

Además de cuidar la alimentación, se aconseja beber agua (o zumos de frutas biológicas) durante todo el día. Al tomar el sol, la piel se reseca y necesita rehidratarse con un aporte extra de agua. El agua se encargará, además, de mantener una buena elasticidad de la piel durante los días de calor.

Esperemos que estos tips para protegerse del sol te sirvan para que vuelvas de vacaciones con una piel cuidada y sana. Y, por supuesto, no olvides la protección solar, vayas donde vayas.

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