Ecológico y/o Proximidad

Cuando vamos a hacer la lista de la compra solemos mirar qué necesitamos y de cuánto disponemos, y algunos de nosotros nos olvidamos de dónde viene lo que compramos y si han seguido procesos sostenibles.

Siempre tengo el debate sobre que es prioritario, si consumir productos lo más cercanos posible, consumir ecológico o intentar reducir los gastos de energía que la producción de estos alimentos genera para que tengamos acceso a ellos. Está claro, que lo mejor sería poder combinar estas tres opciones, pero en el caso de que no se pueda, cada uno puede seguir su intuición y hacerlo lo mejor que pueda.

 

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A veces ciertos alimentos que pueden ser ecológicos o no serlo vienen de muy lejos, porque seguimos consumiendo productos que no son locales o de temporada porque un día nos levantamos y nos apetece comernos un mango de Perú, encontrándonos en ocasiones que eso ha hecho que los productos se recojan verdes, en el caso de las verduras y frutas, que no tengan tanto sabor y evitar que estén más tiempo en contacto con el sol y la tierra. Me refiero a productos de los cuales hay mucha demanda en la cadena de consumo, como por ejemplo el caso de las plantaciones de palma en Malasia e Indonesia, que se han deforestado bosques salvajes para plantar este producto. Si te interesa saber más sobre los monocultivos puedes leer un artículo interesante aquí:

http://www.grain.org/es/article/entries/4877-la-larga-lucha-de-los-campesinos-contra-las-plantaciones-de-palma-aceitera-en-indonesia

Visto desde la filosofía de la Permacultura, puede que sea mucho más interesante favorecer la cercanía, generar menos gasto de un recurso finito como el petróleo, centrándonos en cultivar o intercambiar de manera local. Todo ello si es ecológico más que mejor, ya que daremos riqueza a la tierra, será más sano y todo seguirá un equilibrio natural. Consumir sin pesticidas y siguiendo el curso de la naturaleza favorece a las personas y todo lo que nos rodea, participando de un sistema sostenible.

Para que podamos concienciarnos más de las consecuencias de no participar de un consumo local, sostenible y ecológico, os paso las imágenes de un documental muy interesante llamado Samsara. 

Aquí vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=k56NBsZXjr8

También me pregunto porque en los últimos años es tan importante consumir menos carne y/o pescado sino es local o no sabemos de donde viene, además ya no es solo:  por como tratan a los animales, que el uso de maquinaria gasta mucha energía, la calidad del producto, en que espacio viven los animales, de que se alimentan y como todo eso influye en el producto final, sino el hecho de favorecer a unas empresas que no miran por la sostenibilidad o el bienestar de las personas sino en meros factores económicos y de reducción de costes.

Lo que me hace pensar en que medida hemos dejado de saber de donde vienen las cosas y por donde han pasado, y eso me gusta aún menos, hemos dejado de ser los dueños de nuestra alimentación y forma de consumo. Nos dicen que comprar y como vivir. Y no es necesario ser radical pero quizá si más críticos, y buscar más detrás de esa letra pequeña.

Puede que haya cosas que no podamos parar, pero podemos elegir no participar de ellas.

Al hilo de todo esto una noticia muy interesante:

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013/06/06/los-ingredientes-desconocidos-y-nada-saludables-que-contiene-nuestra-comida-122438/

“Somos lo que comemos” y me atrevería a decir que ahora también somos lo que NO compramos.

 

Laura

 

 

 

 

 

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