Y llega la Navidad

Llegando estas fechas de Navidad, en las que desde lejanos <!–more-->tiempos venimos festejando, en cada cultura un festejo diferente, según se perpetuán los ritos y costumbres.

El Árbol de Navidad, es una costumbre heredada de los pueblos celtas que en su origen era un tronco de árbol que se quemaba la noche del solsticio, para festejar el renacimiento del sol y para atraer la prosperidad.
Cuando los celtas adoptaron esta costumbre, recogían un leño después del solsticio y lo guardaban hasta que, unos días antes de la festividad, lo adornaban con piñas, acebo, hiedra y otras plantas siempre verdes. Después de varios días adornado y colocado en un lugar de honor del hogar, para que todos los miembros de la familia pudieran tocarlo y dejarle golosinas y regalos, el leño se prendía al ponerse el sol la noche del solsticio (normalmente era la madre quien prendía el fuego) y se quemaba lentamente. Sus cenizas se guardaban con veneración, ya que se decía que podían curar enfermedades, y se solía guardar algún resto carbonizado para encender el fuego del leño del año siguiente.

Ponemos luces en nuestra entradas, en nuestras casas para ahuyentar a la oscuridad. Celebramos EL RENACIMIENTO DE LA LUZ  en la noche más larga del año. El solsticio de invierno es tiempo para reunirse, para el amor, la paz, la buena voluntad y, más importante aun, para el Perdón . En esta época del año tan austera y fría, utilizamos ramas y follajes para para simbolizar la vida; colores vivos, el color rojo, símbolo del nacimiento (por su asociación con la sangre del parto), y el verde, símbolo de la tierra, ya que se considera que al empezar los días a ser más largos, resurge la vida en la tierra; imágenes de ricas cosechas y montañas de regalos para alejar la penuria o el miedo a ella”

Las familias se reúnen alrededor de la mesa en estas fechas y es una buena oportunidad para degustar alimentos sanos y ecológicos. Mantenido un criterio de sostenibilidad y equilibrio en la cantidad y calidad de los alimentos. No es fácil, no caer en el exceso, mas recordando que el motivo de la celebración, es mas espiritual que material, y que otras personas en este planeta no puede alimentarse, esta bien ser comedido y lo mas simple posible.

En los próximos días, podemos subir algunas recetas, elaboradas con productos de la Tienda del Huerto del Sol, para el deleite, degustacion y coherencia con nuestros principios.
Continuamos conectados...

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